Diario El Mundo, sábado 21 de diciembre de 2021 “SACRO, la polémica cápsula aprobada por Suiza para el suicidio asistido”.
Morir frente al mar, en un claro del bosque o en la intimidad del hogar, sin violencia y sin dolor, en menos de 10 minutos y gratis. Eso es lo que ofrece la cápsula de la muerte que acaba de ser legalizada en Suiza para quienes decidan poner fin con dignidad a su existencia. Se llama Sarco, abreviatura de sarcófago,y fue presentada por primera vez en la feria de pompas fúnebres de Amsterdam en 2018. Su creador el activista australiano Philip Nitschlke, apodado Doctor Muerte, lleva desde entonces informando a través de las redes sociales de los avances de una máquina para el suicidio asistido al alcance de todos.
“El objetivo era desmedicalizar el proceso de la muerte y eliminar toda revisión psiquiátrica del proceso para asegurar que el individuo tiene el pleno control”
“Uno no pasa su vida con alguien para pasar el restos de sus días, si no para morir adecuadamente.” P. Rojo
Mi mujer me compró un glorioso corte de carne, es un ribeye Sonora, o sonoro porque tiene un agradable seseo sobre la parrilla.
Me enteré que la carne tiene valor por su marmoleo. Esta es una apariencia donde ves mucho blanquito de grasa intercalada con lo rojo de carne. Así el corte será de alta calidad.
Yo era de los que pensaba que tenía que estar bien roja la carne, toda uniforme para que fuera suave y rica. Pero pues claro, ésta gracita intercalada va soltando sabor, va aguadando la carne de los lados y así la carne sabe gloriosa. En lo personal el ¾ esta bien para mi.
A eso va acompañado un buen mezcal, una ensalada para que no te sientas tan marrano, y una salsita. La gastritis, el colesterol, la diabetes, el ácido úrico se pueden ir al demonio, cuando le das el bocado a ese trozo que estuvo en las brazas.
Y ahí agradeces que haya una señora a tu lado envenenándote con carne roja mirando tu cara de satisfacción, en lugar de regañarte por no comer quinoa.
Ella espera que tu vida termine, para dejar de discutir, para quedarse con los millones que jamás hiciste, y en venganza por no bajar la tapa del baño, ni lavar ese vaso que nada te costaba enjuagar. Pero que te va a extrañar por siempre, y le hablara cosas buenas de ti a tus hijos cuando estén de buenas, y les diría: “eres igual de necio que tu padre” cuando está encabronada.
Ese día inventé la máquina de inmersión profunda, y justo le puse la frase esa de “Uno no pasa su vida con alguien para pasar el restos de sus días…”