Mi pequeña Astra, este es un año muy diferente en muchos sentidos.
Santa Clos no llegó de la misma forma que otros años, tampoco los Reyes Magos. Pero este año quiero compartir más contigo, compartir el sólo estar.
“Hanguear” le decía a tu mamá, era una palabra hipster de mi época.
Pero hanguear, estar juntos aparentemente sin hacer nada, o haciendo “cosas invisibles” a veces es hacer mucho, mucho más de lo que creemos.
Eso es lo mejor que tenemos los seres humanos, tiempo, tiempo juntos, tiempo de experiencias, y quiero que recordemos un poco de estos días.
Este año nos mudamos desde la Playa al pueblo. Cambiamos nuevamente de paisaje y exploramos lugares juntos, y nos dejamos apapachar y apapachamos a las abuelas.
Vimos a los abuelos y conocimos poquito del pueblo cercano, que tiene un laguito donde te compraste un anillo de flor.
Conocimos a nuestra nueva primita, hija de mi hermano Nacho.
Vino tu mejor amiga y tus primas a tener un cumpleaños contigo y recibir un nuevo año.
Cambiaste de escuela. Vimos un film de un Chocolatero. Conocimos gente muy diferente en la escuela, y nos enfrentamos a nuevos retos, con la gente, con el baile, con el tennis. Jugamos bádminton en el pueblo del Lago y un poquito de ping pong.
Vimos una película con un elfo. Por cierto, el elfo que andaba por la casa del Lago y del Bosque de tus tíos, siempre han sido los abuelos. Les causaba mucha gracia, y ahí estaba el abuelo de un lado a otro buscando escondites.
Cuando pasen algunos años y vuelvas a leer esta carta recordarás con melancolía que Santa no te trajo el dispositivo que tu querías, y que te decepcionaste mucho, y ese año Mamá con una pijama de peluche de 🦙 llama te contó que nosotros éramos Santa Clos.
Estuviste enojada, y nosotros nos sentimos tristeza por no poder haber tenido lo suficiente para poder comprar unos regalos muy sofisticados.
Pero algo cierto es que los objetos más caros, más bonitos y más lujosos, no van a hacer valer más tu vida.
El Chocolatero en su película dijo “no es el chocolate, es con quién lo compartes”.
Ya sabes también dicen… “el dinero no compra la felicidad”, claro que lo hace un poco más cómodo todo, jejej.
La verdad es que la felicidad no es algo que pase todo el tiempo, son pequeños momentitos donde solo estamos bien y por los que hay que seguir experimentando. Dicen que agradecer ayuda a poder darte cuenta de la felicidad. Gracias por poder tener ese recuerdo de haber estado con mis abuelos, por estar con mi familia junta, por haber conocido cosas nuevas.
Gracias a ti Astra por ser quien eres, y compartir cómo es que descubres el mundo y vives la vida experimentando cada día.
Lo que pediste de regalo llegará, ten paciencia, ese tipo de cosas llegan tarde o temprano, no por arte de magia, si no con la energía de la fuerza del esfuerzo y gracias a aquellos que queremos.
Pero el verdadero regalo que recibes es, que por un pequeño periodo de tiempo en este universo, estamos vivos y estamos juntos.