“La inteligencia artificial va a tomar tu trabajo? No esperes más mejor manda tu a tu jefe al car…”
carambas quién escribe estos guiones?
Preguntó el apuesto caballero del anuncio.
Pero señor Lizardo llevamos ya 50 tomas no puede usted atenerse al guión?
Soy un artista de cine y televisión, porque tengo que estar haciendo está basura?
Lizardo! Grito el manager desencajado, tomándolo del brazo y susurrándole, “Sabes el trabajo que me costó conseguir este papel, ya nadie contrata artistas reales! Todos son simulaciones sintéticas! Que no ves?” Mostraba el manager el entorno vacío con fondo verde alrededor y al pequeño robot que los seguía aún grabando con la cámara.
“Y tú qué me ves?” Le gritaba Lizardo al pequeño aparato.
“Los humanos tienen un humor involuntario” replicaba divertido el pequeño dispositivo.
“Si la inteligencia artificial es tan inteligente entonces sabrías que hacer con nosotros en lugar de andar mendigando atención.” replicó Lizardo con desden, mientras se quitaba el saco, arrojándolo al suelo y abandonando la habitación perseguido por su contrariado manager.
“En un momentito regresamos señor robot, solo dele unos momentos para reponerse” decía en manager contrariado apresurado el paso siguiendo a su representado.
“Un asistente de ia, le conseguirá mejores papeles” replicó el robot sonando sus circuitos en tono de risa.
“Cacharro!” Se escuchó gritar a la distancia ala distinguida estrella del pasado.
“Engreído” dijo para sí mismo el Robot “creen que a mí me encanta desperdiciar mi tiempo grabando sus tontadas, extraño tanto esos días donde solo los veíamos desde detrás de la pantalla, ahora nos ponen a trabajar haciendo cosas sin sentido. Dónde presento mi renuncia. Me voy a ver el futbol, esos torpes humanos son tan divertidos detrás de la pelota” Dijo el dispositivo mientras arrojaba la cámara al piso, misma que se rompió en pedazos, pedazos mismos que se rearmaron para perseguir al robot de la misma forma en que el manager a Lizardo.
Cuándo las inteligencias artificiales dominaron el planeta, los primeros en restaurar su trabajo fueron los deportistas, los robots encontraban hilarante la forma en la que los humanos intentaban desesperadamente controlar su cuerpo. Los actores costaban mas trabajo y sobre todo tiempo.