Una mordida al chocolate y las ideas arrancan como cohetes desesperados de salir de la faz de la tierra, como si sólo faltaran unos segundos para que el asteroide impactara la tierra.
El sueño hecho realidad de los soñadores, poder huir hacia una existente y nueva aventura que los impulsará a la fama y la fortuna, por ser los pioneros, los testigos, los discípulos de este nuevo comienzo.
Pero en cuanto arrancan los motores y estos hacen que el vehículo comience a elevarse de la superficie terrestre, se llenan…, nos llenamos, de pánico de saber que estaremos solos en el vacío del espacio, con la única certeza de no tener la menor idea de lo que va a pasar.
Eso significan esos papeles en el piso, los 10, 100, mil inicios de experiencias que dejó inconcluso con la esperanza de que alguien los descubra, y los convierta en una obra que concluya en un best seller, que se convierta en una película y me den regalías de todo sólo por mi bonita cara.
Ah eso último me gustó, se me hace que voy a ir a registrarlo para aferrarme a mi idea y poder ser un parásito viviendo de una demanda.
Le voy a poner así de título, y lo vendo como si fuera un libro de 100 nombres para tu bebé.
Sigo sin encontrarle una utilidad a esta máquina.
- Ay! ¡¿Quién anda ahí?!
Te traje comida, te trajimos verduras apenas cocidas como te encantan para que te las comas.
En este tupper hay puros ejotes, aquí elotes, aquí hay espárragos!
- ¿Cuánto tiempo tienes ahí? ¿Vienen enrollados en tocino?
- No, claro que no!! No te traigo nada de grasa. Papá estás cada vez más panzón, por no moverte ni un segundo de esa maldita máquina, y ve nada más como tienes tu casa! Siempre todo el tiempo, está todo lleno de papeles! ¡Por qué no los metes al bote de basura!
Escuché todas tus tonterías, si eso es lo que te preocupa. - No es basura! Llevo escritos yo creo que unos 100 comienzos para este aparato y no logro concretar nada, ni una idea, no se de que se va a tratar este maldito encargo! Estoy harto, es la última vez que aceptó un trabajo así.
- Deja de decir tonterías papá llevas diciendo eso desde que nací, y ¡no puedes parar! ¡Nunca has necesitado ese empleo! ¡Solo te haces el loco con tus tonterías! Y báñate! hueles horrible, a indigente! Agh!
- ¡¿Tonterías, tonterías?! Gracias a eso comiste, tuviste casa, ¡estudiaste del otro lado del mundo!
- ¡Ah si! De eso no me quejo, de hecho vengo a hablarte algo relacionado a eso, así que ponte bien que esto te interesa.
- ¿Qué? ¿Qué pasó? ¿Compraron algo?
- Si.
- ¿Algo completo?
- Si, completo
- ¡¿Qué?! ¿Lo van a hacer película? Serie de televisión, videojuego?
- No.
- ¿Entonces qué?
- Algo más grande, de eso que has estado hablando.
- No! No, no no. Eso no está bien. Ven. Acércate tengo algo muy importante que decirte.
- No me toques! hueles horrible! Ahhhh nooo! se me va a pegar el olor aaaaaghhh! Nooo papáaaa!