Cosmo despertó súbitamente enderezandose y abriendo los ojos grandes y contrayendo lentamente sus pupilas dilatadas. Una serie de imágenes, personas y codigo de programación flasheo ante su vista en un nano momento.

“Bro! Eso estuvo insano!” Se oyó la voz de Show.

“Si tío estas completamente demente!” Complemento Oz.

Cosmo volteó alrededor y vió al par de jóvenes levantándolo, volteó hacia arriba e iluminado por un gran agujero, vió descender a Julia que saltaba en zig zag en cada piso con un descenso amortiguado por sus alas.

“Qué crees que estás haciendo!” Le gritó mientras descendía lentamente. “Y ustedes que hacen aquí?” Preguntó mirando al par de jóvenes que ayudaban a Cosmo a incorporarse.

“Bromeas! Ustedes dos juntos de nuevo?! Es algo que no nos perderíamos.” 

Julia los miró inclinando la cabeza hacia abajo, apuntando los ojos hacia arriba, frunció los la nariz y mostró, los dientes como si fuera una fiera feroz.

Show y Oz la miraron sonrientes inclinando el torso hacia atrás y apuntándola con un pulgar hacia arriba, mostrando complicidad.

Luego Julia volteó a ver el refrigerador entre los escombros. “Genial ahora quedó inservible” y mientras pronunciaba esto, electrodoméstico comenzó a hacer ruidos vibrando y el interior se ilumino. Una serie de artefactos y basura electrónica emanó, junto con unas barritas de proteína y alimentos, después soltó un gran estruendo y una mochila fue el último objeto salido de la puerta antes de explotar, y caer un piso más junto con los escombros.

Los chicos protegieron sus rostros, excepto Cosmo quien permaneció volteando con los ojos muy abiertos hacia su alrededor llevando su dedo lentamente a sus labios, como en señal de silencio. “Hay alguien más aquí”, dijo levantando la mano.

Al ver que Cosmo se ponía en movimiento, Oz y Show se apresuraron a recoger las barras de proteína y lo siguieron. Julia recogió la mochila y se puso también en marcha. Cosmo incrementó la velocidad y salto por entre los barandales del vestíbulo principal.

Iker contemplaba la escena desde abajo, capturado entre los escombros. En su delirio contempló el descenso de un ser alado. Después vió descender dos más, y un tercero apareció frente a el.

“Quefarel, eres tu?” preguntó Iker confundido.

“Por qué tardaste tanto?” Preguntó Julia en tono recriminatorio.

“Papá!” Apartó Cosmo a Julia con un brazo abalanzándose sobre el hombre, que los veía con mirada confundida y cansada. “Lo eché a perder, pero ya se como arreglarlo todo!”

“Eh! Cómo? Cosmo? Julia?” Intentó enderezarse pero se dolió de la pierna que seguía prensada.

Los chicos ayudaron a retirar los escombros y a incorporarse a aquel hombre.

“Ya se cómo arreglarlo papá”, insistió Cosmo.

“De que hablas?” Se sacudía la ropa, y miraba alrededor reconociendo los rostros “Si lo haz logrado, has salvado a todos, los desconectaste.”

“Si pero los colores, las nubes, el sol…” enumeraba Cosmo en desesperación volteando de un lado a otro “… los vigilantes…”

“Esto está muy loco, ese!” le dió un codazo Show a Oz. “Momento!, no que no recordaba nada este loco?”

“Ah eso! Si, bueno hay cosas que tengo que explicarte, pero podemos arreglarlo, tenemos tiempo, no mucho, pero si tenemos”. Iker intentó dar un paso, pero le fué imposible. “Bueno quizá nos tome un poco más de tiempo”.

“Genial!” Volvió a protestar Julia. “Ustedes descansen, yo vuelvo, los veo mañana” dijo Julia mientras desaparecía corriendo y saltando entre los escombros.

Show y Oz se voltearon a ver y asintieron con la cabeza. Show fue corriendo tras de Julia, y Oz abrió su mochila para sacar una de las botellas de líquido hidratante.

Aquí tiene arqui., beba, esto lo hará sentirse mejor.

Antes del balnqueamiento Show y Oz vivían con sus familias. Show era hijo también de un arquitecto, y de una artista plástica. Pero la relación entre estos carácteres era muy tormentosa y hostil, lo que empujaba a la oscuridad del abandono a Show y su hermano. Por fortuna, de niños sus papás tuvieron la atinada decisión de meterlos a los Scouts, una costumbre antigua que hacía que los niños explorarán la naturaleza y adquirieran habilidades de supervivencia. Tenia una profunda visión y sentido estético, además de una mente muy revolucionada, por lo que su conversación siempre aportaba nuevas ideas. Como cuando llegó a contarle a todos que leyó un libro acerca de Lamas tibetanos que despertaban su tercer ojo, y puso a todos a meditar para tener viajes astrales. Así que Julia estaba en buena compañía, y no es que lo necesitara, si alguien conocía acerca de exploración era Julia, pero así como a su mamá la seguían los pajaritos, a Julia la seguían las bestias.

Por el otro lado Oz era un chico muy alegre, también muy despierto, él era más humanista, le gustaba averiguar acerca de la tierra donde habita y las circunstancias que nos llevaron a todos a estar aquí desde el origen. Así que mientras Show hablaba del valor arquitectónico del lugar, y su complejidad estructural, Oz hablaba de toda la situación social y política que aconteció a los que la habitaron o usaron. Oz era afortunado, su papá un hombre muy trabajador, creó una agencia de viajes que vendió a una gran corporación justo antes de que saliera Gelfish y todo el mundo dejara de viajar. Gracias a esto, pudo dedicarse a la “Casa de Bolsa”, no porque se involucrara con las acciones bursátiles, se fue a su casa con su familia de “bolsa” como bromeaba con su familia, sin vicios, con gran sentido del humor el señor, y unos valores muy rectos y coherentes y que sin ostentar, puso siempre su casa para que los chicos se divirtieran inventando fiestas solo porque “ahora es primavera”. Cosmo no pudo ser más afortunado de encontrar estos ángeles que le enseñaban ruinas arqueológicas cuando decidían saltarse la escuela.

Véngase Arqui, seguro aquí debe haber una suite bonita, necesita descansar. Decía Oz, mientras él y Cosmo lo apoyaban.

Iker despertó y nuevamente vió el océano frente a él y las olas rompiendo, por un momento se sobresaltó pensando que todo había sido un sueño y seguía apresado en los escombros, pero al voltear a su alrededor se vió recostado en una preservada suite del resort.

Se relajó y cerró los ojos dejando hundir su cabeza nuevamente en el gran almohadón de aquella brillante habitación.pero unos segundos después volvió a abrir los ojos para observar su pierna.

Durante la noche Julia y Show trajeron varias cañas de bamboo, fibras y lianas que cortaron, bueno quien las traía y las recolectó fue Show, Julia más bien se limitaba a dar órdenes. Cosmo cuando los vió llegar, supo lo que ella planeaba.

El sonido de un bajo sonido por una guitarra comenzaron a sonar por todo el lugar. Iker bajó las largas escalinatas del vestíbulo con su exo pierna de bamboo y fibras. Vió a Show bailando moviendo las manos junto a una vieja tornamesa – “But when she gets home, she puts her headphones on, She plays her favorite song and fades away”, Oz estaba junto ojeando una caja con viejos LP´s, y cosmo se aproximaba a la escalinata:

“Seguramente a Astra le habría quedado mejor, pero creo que funcionará” Decía Cosmo a Iker señalando el dispositivo que permitía la flexión asistida de la pierna del señor.

“Astra? no que no recordabas nada niño?” Preguntaba Julia.

“Debió haber sido la caída, Creo que desperté, me pude ver a mi mismo, y leer lo que está escrito, es una sensación rara… todo es un poco confuso… cosas van y vienen. Pero sigo sin ver colores.”

“Nadie los vemos tió, esa maldita corporación, sin agraviar Arqui, pero esos malditos!” Golpeaba sus puños Show.

“Coincido mocoso, esos malditos!”  Dijo Iker

“Yo nunca he dejado de verlos” Dijo Julia en un tono discreto.

“Queeeeé!” se acercaron patinando Cosmo y Show con asombro hacia Julia

“Wow, el Album de “Futura Nostalgia” lo voy a poner. – Dijo Os mientras sacaba un disco de vinil de una caratula cuadrada.

“No!!!” Gritaron al unísono Julia y Cosmo.

Iker cerró los ojos por un instante. “Bueno pues ahí está el destino hablándonos, pongámonos en marcha que hay mucho trayecto que recorrer”.

Iker volteó a su alrededor. Y vio el rostro de todos los chicos mientras el sol de la mañana les iliminaba el rostro, de el peculiar amarillo que la gama de colores de la luz del Sol recorre en su trayecto desde un amanecer violeta hasta un atadercer rojizo, para permanecer inmersos en el invisible ultravioleta. Vio sus rostros mirando aquella paradisiaca escena entre las palmeras, bordeados por las blancas y majestuosas torres blancas que los hacian sentir en este valle artificial, que mezclaba de forma hermosa la creación geometica del hombre intentando alcanzar los cielos, con las formas fractales de la naturaleza que le da vida a todo con sus gamas de verde, y el agua, responsable de toda esta creación, conductora de ondas electromagneticas, que nos controla sutilmente hacia el flujo, siendo 70% parte de nuestro cuerpo y conciencia, detras, enorme omnipotente en forma de mar que arrulla con el sonido de sus ondas, que pueden ser visibles en forma de espuma. 

“Sin lugar seria un lugar hermoso para quedarse a vivir.” Dijo Iker, embelezado como los demás por la vista.

“Siii!!”- Suspiraron los chicos.

-”Bueno, solo un día! Pero mañana antes del amanecer partimos.” – les dijo Iker vencido a su propio agotamiento.

“Siiii!!” – Gritaron entusiasmados esta vez los chicos, mientras corrían a sumergirse en la gran piscina de aquel majestuoso Resort.

A la mañana siguiente despertaron temprano, y se reunieron en el gran lobby del resort.
-“Bien, entonces… Por dónde Cos?” Preguntó Iker. al no escuchar respuesta vió al chico distraído. “Cosmo?”

-“Eh?” preguntó sorprendido el chico
– “Por qué camino nos dirigimos?” reiteró
– “Ni idea, tendría yo que saberlo?” respondió un poco confundido.
Iker y Julia se miraron. Julia se encogió de hombros sorprendida. Vale, dijo Iker en tono de resignación, pongámonos en marcha.

Julia se aproximó a Cosmo muy decidida, como siempre, y Cosmo se encogió un poco intimidado. La chica se plantó justo enfrente de el, y le dió un beso en la frente. -”Vamos”, le dijo abrazándolo del cuello para animarlo a ponerse en marcha.

Salieron con el alba, y el espectáculo del amanecer les bendijo ya en el camino. 

Varios días pasaron subiendo montañas, paseando por valles, sudando en la selva, abrigándose del bosque, cubriendo sus rostros de la arena, quejándose, curando las heridas del camino, riendose, platicando de las teorías y verdades de la conspiración, de la repetición de los ciclos históricos, de la resistencia de los diferentes materiales para la construcción de edificios y máquinas, de los hábitos de los animales, de luces, de nada. Tal vez algún día se sepa que se dijo, pero sobre todo las aventuras y los paisajes que vieron durante ese trayecto, o tal vez nunca se sepa. 

Un día Cosmo pisó un excremento en el suelo. Al principio los jóvenes comenzaron a reír, pero Julia los silenció de inmediato.

Iker observó el excremento, las botas con los patines contraídos a un costado, todos embarrados, y volteo a ver a Julia. Detrás de ella se movieron las hierbas.

Un gran felino se abalanzó sobre su espalda. La ágil chica salto girando para no darle la espalda mientras emitía un fuerte rugido. 

El felino descendió y comenzó a desplazarse lentamente frente a los presentes, su pelaje dorado brillaba así como sus ojos azules profundos.

  • “Es un jaguar!” habrá gritado alguno
  • “No, es un puma” replicó Julia

Todos estaban inmóviles. Cosmo y Oz en una posición listos para correr, Show ya se encontraba en pose de ataque, Iker firme como un árbol y Julia desafiante frente al felino, con la cabeza inclinada hacia el frente, los ojos hacia arriba, la nariz fruncida, y emitió un segundo gruñido. El felino lo devolvió y se aproximó lentamente a la chica, Iker y Show se inclinaron hacia adelante, mientras Cosmo y Oz hacia atrás. La bestia paró y se sentó frente a Julia mirándola fijamente, está extendió la mano para acariciarla con el pulgar en medio de los dos ojos. El felino los cerró y emitió un fuerte ronroneo. Todos soltaron el cuerpo, Cosmo incluso un gas.

El felino dio media vuelta y comenzó a avanzar.

Oz comenzó a avanzar lentamente en dirección contraria, pero el felino paró y lo volteo a ver para rugirle.

“Quiere que la sigamos” tradujo Julia.

Detrás del elegante caminar de la bestia con pelaje dorado, anduvieron los jóvenes el resto de la mañana, por senderos selváticos, apartando hojas y lianas, bajando hasta que llegaron a un valle, donde un perro boxer nos miraba a la distancia con sus orejas apuntando hacia arriba.

Al ver al can, el felino detuvo su movimiento y ambos se miraron fijamente por un eterno segundo, y en seguida comenzaron a correr uno en dirección del otro a gran velocidad.

Los hombres corrieron detrás de las bestias esperando poder detener la inminente colisión, pero al encontrase los animales, estos se rodearon frotando sus pelajes y cabezas uno contra el otro. Julia se acercó caminando despreocupada, para acariciar la cabeza de ambos. El puma emitió un fuerte rugido y desapareció corriendo ágil entre la vegetación.

  • Bienvenidos! pronunció con voz profunda el Boxer, yo los acompañaré en esta etapa.