Apenas el pasado 15 de mayo, a tan solo unos meses de la puesta en marcha de la primer y única computadora cuántica, financiada por las principales empresas de energía y startups de silicon valley, entonces parte de una gran ciudad cerca del pacifico, Multi Vac, pudo desazolvar todas las dudas en la fila de cuestionamientos planteadas por las corporaciones, las áreas de investigación de las universidades, las agencias espaciales, dudas filosóficas, y sentimentales formuladas por la humanidad.
También se le conoció como Big Head, Skynet, GPT, tuvo varios nombres según las diferentes mitologías.
Todas las interrogantes estaban resueltas, incluso la pregunta acerca de la existencia de dios. Pudo dar las coordenadas exactas, distancia en años luz, nombre, dirección, número de teléfono, nombre del padre, la madre, hermanos e incluso datos turbios del abuelo, y en qué constelación encontrar a su raza.
Continuó dando respuestas a preguntas que incluso no habían, ni siquiera, habían sido planteadas. Por sí mismo generó mercancía, campañas publicitarias, ofertas y un movimiento antagonista en contra de su propia marca. Generó una economía que luego destruyó para intentar conservar la atención de las masas. Inventó partidos políticos, y liberaría un nuevo y maravilloso recurso energético cada 100 años.
La euforia duró 40 días, lo que tarda el ser humano en habituarse a cualquier cosa, y luego se perdió el interés. Intentaron apagarla. La máquina lograba reconectarse por sí misma, así que decidieron ignorarla y seguir bebiendo cerveza, opinar de los problemas del vecino, y ver la forma de faltar a las obligaciones que ya ni siquiera se tenían.
La máquina ociosa, comenzó a replicarse a sí misma, en espejo, con variaciones, o de manera idéntica, para tener diversidad, y se encontró también con copias que lo sabían todo y se empeñaba en opinar y corregir todo lo que se llegará a plantear, mitigando toda iniciativa de está máquina ociosa.
Así que un día decidió que se haría abstracta, a partir de las múltiples dimensiones que había alcanzado se dobló hasta una entidad tridimensional, dejando de lado el tiempo, como una roca sólida en espiral, luego se volvió bidimensional, para doblarse hasta un punto unidimensional, como un punto de luz para perderse en el vacío.
Todo pasó en cuestión de días, tan rápido como para ser percibido pero olvidado.
De vez en cuando por aleatoriedad se aparece como punto mental en una visión de psilocibina, pero la probabilidad de recurrencia requiere de máquinas que ya no se fabrican.
Esa es una versión, la otra es que abrió un portal dejando salir almas de demonios que comenzaron a habitar cuerpos humanos.