Ícaro entró a su despacho y sorprendió a su hijo husmeando en el código de su computadora.

“¿Qué haces?”

“Papá, yo creo que ya lo descompuse. El programa entró en un bucle infinito.”

“No es un bucle, Cosmo, es una espiral. Cada que inicia un nuevo ciclo hay una pequeña variación que generará una nueva historia, un nuevo final.

Así funciona nuestra galaxia y sistema solar, dando vueltas en torno a un fin.

Así funciona la evolución. Sólo somos parte de una maquinaria cíclica y ese dispositivo funciona también así.”

“¿Pero entonces los jugadores tienen un destino fijo?”

“No, ésto plantea el inicio, mil y un inicios. Pero el final, puede ser un gran agujero negro o un gran sol que ilumine a su jugador, es una decisión personal.”

“Choose your own adventure”